miércoles, 8 de octubre de 2008

Cuentos de hadas.

De pequeña soñaba que el amor sería algo sencillo :tu me gustas, yo te gusto ,que bien que felices que seremos.
Los años se empeñaron en demostrarme lo contrario que no es precisamente sencillo.No se trata de una suma , sino de una ecuación diferencial y de las que no siempre tienen solución. O de una receta que se malogra a pesar de tener todos los ingredientes necesarios .
Si supiéramos cual es la química que nos hace escoger ...aún mejor si encontraramos la enzima que necesitamos para ser deseados por el otro todo sería infinitamente más sencillo. Lamentable- mente los científicos no han conseguido gran cosa sobre "la química del amor".
Nos enseñan como se ordenan lo cielos cuando apenas levantamos un metro del suelo , pero moriremos sin saber que misterio se esconde tras el beso que deseamos y no llegamos a recibir.
Kazuo Ishiguro en su libro "Nunca me abandones" sugería que una forma de habituarnos , nuestros educadores, a una verdad demasiado dura para asimilarla de golpe era mezclarla con información que fuera fascinante y grata para nosotros una especie de publicidad subliminal escondida en nuestra vida. Con el amor pasa algo parecido , pero inverso , toda la información que nos llega es tan hermosa y positiva , que desde un principio pensamos que no puede ser verdad . A los ilusos que si lo creemos nos toca el golpe contra el cristal , lo peor , es que repetimos por si acaso haya fallado el mecanismo de apertura y el resultado es un golpe aún mayor.

1 comentario:

Carlos dijo...

Uno de los post más inspirados que he leido en tu blog, precioso y muy acertado. Por qué son las cosas tan complicadas? existe una solución a la ecuación que dices? o quizás varias?
Reincidir no es malo, de hecho es necesario...

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